REINVENTANDO TU ESTRATEGIA EMPRESARIAL MIL VECES

REINVENTANDO TU ESTRATEGIA EMPRESARIAL MIL VECES

29 Nov REINVENTANDO TU ESTRATEGIA EMPRESARIAL MIL VECES

Una vez que tenemos nuestro negocio rodando, aparece esa ansiedad por lograr el éxito lo antes posible y/o hacerlo de la manera perfecta. Esto nos lleva a reescribir la estrategia empresarial varias veces y querer tener clarísimo cómo definir el modelo de negocio. Es lo más normal del mundo, le pasa a mucha gente. De hecho, suele pasar que uno no deja de redifinir su estrategia o todo lo contrario, que ni se para a pensar en ello; ambos extremos tienen sus riesgos.

Dejarlo de lado supone no prestar atención a algo que, si lo haces de forma intuitiva y bien, te llevará al éxito (al menos durante un tiempo), pero no lograrás controlar la situación, si algo se tuerce. Redefinir el modelo de negocio o su estrategia una y otra vez puede llevarte a perfeccionarla pero también puede causar el efecto contrario y confundir a tu público.

Entre tanta marabunta de idas y venidas…,

¿Cómo puedo tener LA ESTRATEGIA ADECUADA de una vez por todas?

Es aconsejable no ser muy veleta y no redireccionar tu negocio mil veces, sin embargo, es más que aconsejable ser capaz de medir resultados y poder tomar nuevas decisiones en función de éstos. En Kënsla, siempre decimos que las cosas que no salen como uno quiere, no son fracasos, sino aprendizajes con los que tomar nuevas decisiones.

¿Cómo redefinir tu estrategia de negocio de forma coherente?

Para poder tomar nuevas decisiones con lógica, habrá que hacerlo en función de algo lógico. Ese “algo lógico” son los objetivos que te has marcado. Aquí es donde puede surgir otra duda:

¿Cómo marcamos los objetivos?

Lo suyo es plantearse cómo nos gustaría vivir nuestra propia vida (objetivos personales) y qué hitos nos proponemos en nuestro trabajo (objetivos profesionales) porque si el trabajo no nos deja vivir como queremos, acabaremos cansados de él. Por ejemplo, una pareja lanza una marca de ropa y se plantea como canal de venta principal, los pop ups de todo el país y parte del extranjero. Disfrutan de lo lindo con ello, pero resulta que un día deciden adoptar un niño. A partir de ese momento, viajar tanto se complica y aparece una nueva prioridad: disfrutar del niño los fines de semana. De pronto, ir de feria en feria ya no es tan divertido, de manera que se sientan a redefinir el modelo de negocio para plantearse como nuevo objetivo: aumentar la venta directa a través de la tienda online y encontrar distribuidores de la marca.

Bien, eso sería un ejemplo de redefinir la estrategia en función de objetivos personales. Pero, ¿qué hay de los objetivos profesionales? Al final, todos queremos vender, pero para vender hay que plantearse cómo hacerlo. Y para decidir cómo conseguir vender, es necesario definir subobjetivos que nos lleven por el camino deseado. Por ejemplo:

Dar a conocer la marca.

Establecer una relación de confianza con el posible comprador.

Aumentar la calidad de los productos.

Aumentar los precios para hacer el negocio más rentable, etc. etc.

Si queremos poder tomar decisiones adecuadamente y vamos a basarnos en los objetivos como punto de partida, necesitamos que éstos que podamos medir; es decir, saber si los hemos logrado o no. No sirve de nada establecer un objetivo como: “Quiero dar a conocer la marca”. Habrá que plantearse algo como por ejemplo: si mi público objetivo está en Facebook, mi objetivo podría ser: “Aumentar, en 12 meses, 1000 seguidores en mi fanpage y conseguir que un 40% de ellos interactúe en la mayoría de mis publicaciones.”

Este ejemplo de objetivo nos dice: qué queremos, para cuándo, qué cantidad. Ahora es el momento de saber cómo lo vamos a medir. En este ejemplo, es relativamente sencillo. Podemos decir que cada 4 meses, observaremos las estadísticas de Facebook y comprobaremos qué acciones nos están yendo mejor.

Al finalizar los 12 meses, tendremos un resumen cada 4 meses con lo que ha ido ocurriendo y podremos tomar decisiones sobre lo que haremos el año que viene. Las conclusiones pueden ser muy diferentes, por ejemplo:

El público objetivo que busco no es el que me está siguiendo actualmente en Facebook.

Voy a cambiar de público objetivo.

cada vez que realizo una campaña de 4 meses en Facebook, aumentan significativamente las ventas, etc. etc.

Hemos puesto un ejemplo muy sencillo y con una acción muy concreta, pero esto mismo nos puede valer para establecer estrategias generales de la empresa, creación de una nueva imagen corporativa, selección de personal o reestructuración de la plantilla. Todo depende de la dimensión de tu empresa y los objetivos que nos planteemos.

RESUMEN

1º Establecer objetivos medibles

2º Realizar un plan de acción para alcanzar dichos objetivos.

3º Medir los resultados a lo largo del tiempo y al finalizar el periodo establecido.

4º Analizar resultados y tomar nuevas decisiones.

 

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